Santa Cruz Innova, la agencia de innovación de CAINCO, se encuentra trabajando arduamente en la implementación de la primera aceleradora de empresas de Bolivia. Para ello, recibe asesoramiento de Imagine Lab, la incubadora y aceleradora de negocios apoyada por Microsoft Chile.

Como su nombre lo dice, una aceleradora de empresas es una institución que trabaja para apoyar la aceleración de un negocio, es decir que ayuda en el proceso de crecimiento de un emprendimiento a través de una variedad de mecanismos tales como know how, mentorías, financiamiento, recursos y conexiones.

En un momento en el que el país necesita ideas nuevas y transformadoras, además de las energías puestas en reactivar la economía, la agencia de innovación de la Cámara de Industria, Comercio, Servicio y Turismo de Santa Cruz CAINCO, Santa Cruz Innova se encuentra trabajando para conectar e impulsar el ecosistema innovador de Bolivia.

Para ello ha puesto en marcha diferentes acciones y objetivos, entre ellos el laboratorio de innovación que contará con una incubadora y aceleradora de empresas para ofrecer servicios innovadores y oportunidades de networking a los empresarios y futuros empresarios. Acelerar empresas de base tecnológica será una de las prioridades y para ello cuenta con el apoyo del Banco Interamericano de Desarrollo a través de su programa BID LAB.

CAINCO asume así el desafío de impulsar startups bolivianas para que sean exitosas y fortalezcan el ecosistema innovador de Santa Cruz y Bolivia. En ese sentido, el trabajo que se está encarando actualmente para poder implementar la primera aceleradora de empresas de Bolivia es arduo y requiere de asesoramiento especializado. Es así que Santa Cruz Innova está siendo asesorada por Imagine Lab, la incubadora y aceleradora de negocios apoyada por Microsoft Chile, encargada de desarrollar, transformar y potenciar emprendimientos innovadores de base tecnológica.

En Imagine Lab aceleran startups y abren las puertas para escalar en diversos mercados, a través de la entrega de subsidios, conocimientos, redes comerciales y de inversión, gracias a las alianzas clave con actores relevantes del ecosistema emprendedor mundial.

Su propuesta de valor y enfoque diferenciador es el acercamiento que ofrece a las startups con el mundo corporativo, para lo cual trabaja activamente en procesos de innovación abierta con diversas corporaciones en múltiples industrias, en las que integran a las startups de manera eficiente y exitosa, impactando positivamente en el ecosistema de emprendimiento.

Empresa & Desarrollo tuvo la oportunidad de conversar con Javier Cueto, CEO de Imagine Lab, quien nos explicó cómo trabaja una aceleradora de empresas y cuál es el principal beneficio que aporta una entidad como ésta a un ecosistema innovador.

 

“Una aceleradora ayudar al proceso de crecimiento de esta startup”

Javier Cueto, CEO Imagine Lab

 

¿Qué es una startup?

Una startup es una empresa en etapa temprana, es decir una empresa que recién está partiendo pero que tiene un gran potencial de escalabilidad y desarrollo; que es lo que generalmente la diferencia de las pymes, que son empresas que van creciendo más lentamente y más tradicionales. En cambio, una startup es altamente dinámica y uno de sus principales factores es que puede crecer muy rápido y tiene un potencial de escalabilidad, es decir que la solución que ofrece puede aplicar a muchos negocios y a muchos mercados.

¿Y qué es una aceleradora de empresas?

Una aceleradora es una institución que apoya a acelerar a una startup, es decir que busca a través de financiamiento, know how, mentorías, recursos y conexiones, ayudar al proceso de crecimiento de esta startup, principalmente para que puedan crecer a nivel de ventas y puedan levantar capital.

¿Qué tipo de emprendimientos o startups pueden ser apoyadas por una aceleradora?

En general, una aceleradora tiene el foco en startups que tengan algún componente tecnológico. Pero es importante entender que, no porque sean tecnológicos requieren una alta sofisticación, hoy día poder desarrollar un sitio web o una aplicación, ya implica que el startup es tecnológico. A lo mejor la tecnología no es su gran factor diferenciador, pero lo está ocupando.

En un programa de aceleración entran startups que puedan ir pivotando su modelo de negocios. Estar en un programa de aceleración es ir viendo las cosas que funcionan y fortalecerlas, y cambiar las cosas que no están funcionando. En general son startups que, en un periodo acotado, puedan presentar cambios concretos (en un programa de aceleración por lo general dura seis meses).

Por ejemplo, una startup científica en general no puede entrar a un programa de aceleración hasta que no haya pasado toda la parte de investigación y precomercialización.

En un programa de aceleración entran startups que ya tienen ingresos, que han validado alguna parte del modelo de negocios y lo que buscan es apoyo para poder crecer.

¿Cómo es el trabajo que se realiza en Imagine Lab y cuál es el trabajo que están realizando con Santa Cruz Innova?

Javier Cueto, CEO de Imagine Lab

Nosotros somos una incubadora y aceleradora. Es decir que trabajamos con proyectos en etapa temprana y con proyectos que tienen un modelo más o menos validado.

Hemos apoyado a más de 120 startups en Chile. Somos una institución privada, que administramos tanto fondos públicos para invertir en startups, como ayudamos a levantar fondos privados.

No solo trabajamos con startups, sino también con corporativos. Hemos trabajado con más de 30 corporativos en procesos de innovación abierta, les ayudamos a poder trabajar con startups y poder incluirlos como proveedores de innovación, también estamos desarrollando estrategias de cómo los corporativos pueden invertir y los estamos ayudando en su proceso de innovación digital.

Por lo tanto, nuestro enlace con Santa Cruz Innova y con la aceleradora que se está creando es justamente en esos dos mundos: por un lado, estamos ayudando a diseñar toda la estrategia y estamos haciendo una transferencia metodológica para que puedan crear su propio programa de aceleración para apoyar a startups de Bolivia; y por otro lado, ver cómo podemos conectar todo este mundo de la empresa, de los inversionistas, de los mentores, y poder traer servicios que hoy en día estamos desarrollando en Chile con corporativos y poder desarrollarlo en conjunto con Santa Cruz Innova.

Según su experiencia ¿Cuál es el impacto que genera o que puede generar una aceleradora de empresas en un ecosistema, ya sea una ciudad o un país?

El impacto que puede generar una aceleradora de empresas es bastante grande. Una startup por definición no solo genera valor económico, sino que genera valor social porque genera empleos y puede ir generando empleos de mejor calidad. Puede también generar mucha movilidad social; hoy en día, estas aceleradoras de empresas, incubadoras o fondos de inversión, permiten -independiente de la situación económica de las personas-, poder emprender y ver que el emprendimiento es una oportunidad de desarrollo personal y de vida.

Por lo tanto, la aceleradora finalmente lo que hace es dinamizar el ecosistema.

Tener una aceleradora, fondos de inversión y una red de mentores, acelera todo esto, hace que todo funcione de una manera más dinámica pero también colaborativa. Y ahí es donde vemos que hay un gran valor de diferenciación, porque esto no se puede hacer solo.

Para tener un ecosistema colaborativo es necesario que todas las partes conversen y trabajen. Siempre habrá una parte de competencia, que es sana y lógica, pero eso no significa que no se pueda colaborar. Y eso va a ayudar a cambiar cosas que son significativas, como por ejemplo el marco regulatorio y las leyes, porque hoy es muy necesario la modernización de las leyes de cara a los emprendedores y a los inversionistas.

Por lo tanto, creo que cuando un ecosistema colabora y se pone de acuerdo para hacer cosas, puede lograr mucho más impacto y finalmente hacer que las cosas pasen.

¿Cómo ve el ecosistema innovador en Bolivia?

A través de Santa Cruz Innova hemos podido aprender e investigar más del estado en el que se encuentra. Claramente Bolivia no tiene un ecosistema desarrollado, es un ecosistema que está en etapa temprana, pero que sí tiene un potencial muy grande y eso es lo relevante.

Vemos que hay soluciones de un alto potencial, hay emprendedores que están dispuestos a tomar el riesgo e incluir innovación en sus negocios.

Vemos que hay especial oportunidad en la industria del agro y en el sector logístico, además de importante participación femenina; nosotros quedamos gratamente sorprendidos de que en Santa Cruz hay hartas emprendedoras bien motivadas, pero eso tiene que permear al resto del país.

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