Economía

Evaluación “incompleta” del primer semestre de 2019

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  • El presente boletín tiene deliberadamente el título de “incompleta”, porque no incluye un análisis del desempeño del sector real o actividad económica, tanto por sector económico como por el destino del gasto.
  • Esto es así en virtud de que la información sobre el Producto Interno Bruto (PIB) del primer trimestre del año todavía no está disponible al público, pese a que el Reporte de Observancia de Estándares y Códigos del Fondo Monetario Internacional (FMI) de Bolivia, indica estaría disponible 3 meses después (en este caso a fines de junio pasado).
  • Además, que se discontinuó desde hace más de un año la publicación del Índice Global de Actividad Económica (IGAE), un indicador mensual que tenía un rezago de 45 a 60 días y que servía para conocer el desempeño de la economía con mayor periodicidad.
  • Resta decir que la oportunidad de las estadísticas es fundamental para la toma de decisiones en el ámbito privado como público. En ese sentido, es deseable que se cuente con un calendario de divulgación de estadísticas como se tenía en 2007 y 2008, para informar la periodicidad como también dar confianza a la población. El conocimiento especializado en estadísticas del personal del INE debe se correspondido con una oportuna publicación.
  • En cuanto al sector externo, la economía boliviana registró exportaciones por Sus3.360 millones en los primeros cinco meses del año menor en 10% al observado en similar periodo del año anterior. Los principales factores que explican esta caída son principalmente los menores volúmenes exportados de hidrocarburos y minerales, que no pudieron ser contrapesados por el alza de las exportaciones industriales.
  • Por su parte las importaciones crecieron 6% en comparación con 2018, llegando a un flujo de $us4.114 millones. En este caso, el crecimiento de los envíos desde el exterior de 21% de bienes intermedios explica el resultado, el cual se contrapone con una caída en el valor de las compras de bienes de capital.
  • Por este motivo, el déficit comercial acumulado hasta mayo fue de $us754 millones. Esta cifra es consistente con el déficit en bienes y servicios reportado por el Banco Central de Bolivia al primer trimestre, que sumado a otras partidas representa un déficit externo total (en cuenta corriente) de $us542 millones, equivalente a 1,2% del PIB estimado para el año.
  • Considerando las partidas de entradas y salidas de capital, implicó una caída de las reservas internacionales netas de $us629 millones en el primer semestre. De esta sección se puede concluir que el mal desempeño de los sectores primarios explicó en lo que va del año un saldo negativo en las cuentas externas.
  • En el ámbito de las cuentas fiscales, los ingresos del sector público no financiero (SPNF) crecieron 6% acumulado hasta abril, el cual sería resultado de mayor dinamismo en el ingreso de empresas públicas (18% de variación), frente a una moderada expansión de los ingresos tributarios de 4%.
  • Por su parte, hubo una contención del crecimiento de los egresos totales (2% de crecimiento), que es resultado de una contracción de los gastos de capital (-14%) pese a un continuo aumento de los gastos corrientes (9%), en línea con los efectos del alza salarial de 2018.
  • De esta forma, el SPNF tuvo un resultado superavitario de $us500 millones (1,1% del PIB), 80% más alto del obtenido en similar periodo del año precedente. La continuidad de esta señal es importante para conseguir un resultado fiscal mejor que el alto déficit de 8,3% del PIB observado en 2018, en línea con el déficit programado de 6,9% en el acuerdo con el BCB.
  • En el contexto monetario, los distintos indicadores de dinero en sentido más amplio (M’1, M’2 y M’3) crecieron moderadamente (-1%, 2% y 3%), mientras que el circulante aumentó 5%. Con una inflación de menos de 2% al primer semestre, reflejan una desaceleración de la actividad económica.
  • Estos incrementos son consistentes con un tibio aumento de los depósitos del público en las entidades financieras (3%), que contrasta con un todavía dinámico aumento de los créditos (10%). Este disímil crecimiento explica la caída de la liquidez, medida por el excedente de encaje legal, de 15% entre junio del pasado y el presente año.
  • La revisión de los tres sectores con los cuales se cuenta información apunta a que el dinamismo de la actividad económica habría sido modesto en el primer semestre. Por una parte, el crecimiento de los agregados monetarios y la baja inflación apuntan a un bajo crecimiento del gasto. Por otra, la caída del valor de las importaciones de bienes de capital y de los egresos de capital de sector público son coherentes con menor inversión. Sumado a la caída de los volúmenes de industrias extractivas, muestra un panorama de ralentización en la primera mitad del año.

Indicadores económicos seleccionados de Bolivia

Fuente: Instituto Nacional de Estadística

Fuente: MEFP

Fuente: Instituto Nacional de Estadística

 

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