Comunicado institucional: Santa Cruz de la Sierra, 8 de mayo de 2026
La historia de las naciones prósperas se construye sobre instituciones sólidas, debate técnico y respeto al Estado de Derecho, no bajo amenazas, presiones y bloqueo. Bolivia no puede continuar atrapada en una lógica donde el conflicto y la presión callejera terminan sustituyendo la discusión seria de las leyes. Es inadmisible que el silencio de quien produce e invierte sea ignorado, mientras el estruendo de la calle y la piedra en la carretera dicta el rumbo de las leyes. Esa dinámica debilita la democracia, ahuyenta inversiones y erosiona la confianza en el país.
Desde CAINCO consideramos indispensable que las normas y reformas sean discutidas con argumentos técnicos, económicos y jurídicos, en espacios de socialización amplios y transparentes, mucho antes de que los temas escalen a escenarios de confrontación. El país no puede seguir funcionando bajo un esquema de “ensayo y error”, donde leyes necesarias son retiradas o modificadas únicamente por temor a medidas de presión. Gobernar también significa explicar, defender las decisiones correctas y construir consensos sin capitular frente a intereses que buscan imponer la fuerza sobre la razón.
La Asamblea Legislativa tiene la responsabilidad de abandonar la parálisis política y asumir con seriedad los debates urgentes que Bolivia necesita. El mandato ciudadano exige racionalidad, visión de futuro y compromiso con la competitividad nacional. Cada día que se posterga el tratamiento de temas estructurales es un día perdido para la inversión, el empleo y el desarrollo. Las leyes no pueden convertirse en instrumentos de disputa de poder ni estar condicionadas por amenazas externas al debate democrático.
Asimismo, advertimos con preocupación el riesgo de normalizar o alentar discursos o acciones que inciten a la desestabilización. El país necesita líderes políticos capaces de construir acuerdos, fortalecer la institucionalidad y defender el sistema democrático representativo. Bolivia no puede avanzar mientras la confrontación sea utilizada una y otra vez como mecanismos de presión política. Las diferencias deben resolverse con diálogo, argumentos y responsabilidad, nunca paralizando al país o retrasando el progreso del país.
Desde CAINCO reafirmamos nuestro compromiso con una Bolivia fuerte, moderna y libre. Creemos en un país donde las instituciones hablen más fuerte que las calles; donde la ley prevalezca sobre el caos; y donde la libertad de producir, emprender e invertir sea protegida. Es momento de que las instituciones hablen más fuerte que las calles y que la libertad de producir sea, finalmente, la prioridad nacional.