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Incremento salarial desincentiva las inversiones

El sector empresarial preocupado por el incremento salarial del 8,5% y del 15% al salario mínimo nacional, el mismo que se da en un año en el cual las empresas deberían invertir más para enfrentar la baja en los precios de exportación del país.

Nota de Prensa     10-03-2015

El sector empresarial está seriamente preocupado por el incremento salarial del 8,5% y del 15% al salario mínimo nacional, el mismo que se da en un año en el cual las empresas deberían invertir más para enfrentar la baja en los precios de los productos que exporta Bolivia.

Las consecuencias de esta medida, que no toma en cuenta la realidad de las empresas al haber sido pactado sólo entre Gobierno y el sector obrero en contravención a los Convenios 26 y 131 de la Organización Internacional del Trabajo, serán de contracción de la inversión, del crecimiento y las proyecciones de generación de empleo. La carga laboral es cada vez más pesada para el sector empresarial, independientemente del tamaño de cualquier empresa, por lo que éstas se ven obligadas a destinar recursos al pago de planillas con los incrementos salariales, además de otros beneficios que ya han sido otorgados como el doble aguinaldo y los incrementos desproporcionados del salario mínimo nacional, lo cual relega cualquier oportunidad de crecimiento, postergando ampliaciones, proyectos y la generación de nuevas fuentes de empleo, tan necesarias para el país.

La responsabilidad y el rol del sector empresarial es generar riqueza, desarrollar proyectos, todo ello con inversión. Pero incrementos salariales y medidas laborales que no toman en cuenta la realidad de los empresarios, desincentivan la inyección de recursos económicos para ampliar la producción, factor que es vital en estos momentos en que los ingresos por la exportación de hidrocarburos ya han registrado disminuciones importantes. De esta forma, se corre el riesgo de salir de la lista de los países de mayor crecimiento de la región.

Es importante aclarar que el sector empresarial tiene en los trabajadores a su socio estratégico, de tal forma que todo crecimiento en las empresas repercuta positivamente en mejores condiciones laborales. Pero ello sólo se da en la medida que la productividad de los trabajadores se incrementa, para hacer frente a la competencia que se tiene tanto en los mercados nacionales como internacionales.
Queremos resaltar que el Gobierno ha señalado que para superar esta coyuntura de reducción en los precios de los hidrocarburos, minerales y de productos agrícolas que producimos en Bolivia, nos debemos concentrar en la demanda interna y en la inversión. Estos dos factores están directamente relacionados con más producción y al mismo tiempo con la mayor productividad del trabajador, aspecto en el cual estamos retrasados en relación a otros países. De hecho, en comparación con los otros países de la región el salario mínimo nacional en Bolivia es alto, considerando nuestros niveles de productividad.

Otro de los aspectos que genera este incremento es que la economía nacional seguirá ampliando el margen de la informalidad, lo cual deriva en empleos mal pagados y trabajadores que no gozan de los beneficios que por ley le corresponderían. La cada vez mayor carga laboral sigue cayendo en las empresas formales que hacen grandes esfuerzos por dar las mejores condiciones laborales a sus trabajadores de acuerdo a su realidad.

Por esta razón solicitamos una reunión con el Presidente y sus ministros del área económica, en la cual se recojan todas nuestras observaciones y aportes en relación al ámbito laboral, que en el fondo tienen como objetivo contribuir al crecimiento del país, con lo cual mejorarán las condiciones laborales de nuestros trabajadores.
Es importante que el Gobierno escuche la voz del empresariado, más aún cuando se está elaborando una nueva Ley del Trabajo, y más aún cuando necesitamos instalarnos como un verdadero destino de inversiones en Bolivia, tanto nacionales como extranjeras, de frente a la realidad de la disminución de ingresos por las exportaciones.

El empresariado tiene sensibilidad social, pero por responsabilidad se debe velar por un equilibrio que identifique lo que realmente se le puede ofrecer al trabajador, tratando de generar un clima de negocios favorable a la inversión.
Nos llama la atención que este tema sea tratado y definido en el mes de marzo, cuando generalmente es abordado entre los meses de abril y mayo, lo cual consideramos que ha imposibilitado un análisis sereno de las condiciones con las cuales se pueden dar este tipo de incremento salarial.