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Educación y productividad, temas centrales durante el foro organizado por CAINCO y el BID

CAINCO realizó el ‘Foro Educación para la Producción y el Empleo’ con la colaboración del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), con el objetivo de promover el debate con respecto a la demanda laboral y la oferta del sistema educativo actual.

Nota de Prensa     19-05-2015

La Cámara de Industria, Comercio, Servicios y Turismo de Santa Cruz (CAINCO) con la colaboración del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) llevaron adelante este martes 19 de mayo el ‘Foro Educación para la Producción y el Empleo’, durante el cual importantes figuras del ámbito académico y del desarrollo participaron de dos paneles de discusión para analizar la realidad de Bolivia en cuanto al valor del capital humano en las fuentes laborales y los desafíos a los que se enfrenta la educación para la producción nacional.

Este significativo evento contó con la intervención de representación del Gobierno central, los viceministros Camilo Morales de Mediana y Gran Industria y Jiovanny Samanamud de Educación Superior; representantes del BID, Carmen Pagés, Jefa de División de Mercados Laborales y Emiliana Vegas, Jefa de la División de Educación; y los investigadores Kathlen Lizárraga de INESAD y Werner Hernani de Fundación ARU. Además el auditorio estuvo conformado por académicos, empresarios, representantes de universidades y también de la Central Obrera Departamental (COD).

El vicepresidente de CAINCO, Ing. Hernán Suárez, en la oportunidad puso en relieve la elaboración del Memorándum del Siglo XXI, un documento que deberá proyectar a Santa Cruz y Bolivia tomando a la educación y la producción, entre otros, como pilares para generar más empleos. “Una educación para la producción que fomente el empleo es básicamente la puesta en vigencia de valores como el bien común, el compromiso, la responsabilidad, el respeto al medioambiente. Sobre estos valores es que construimos nuestra sociedad, trabajando y produciendo”, sostuvo.
Por su parte, Héctor Malarín, representante residente del BID para Bolivia, destacó: “La productividad depende de muchos factores, uno muy importante es el capital humano. Tanto la educación como la capacitación y formación para el trabajo sientan las bases de capital y proveen las habilidades necesarias que permiten a las empresas aumentar la productividad de la economía. El funcionamiento del mercado de trabajo, por otro lado, también es crucial para la productividad porque permite asignar los recursos en las actividades o sectores donde son más productivos”.

SE NECESITA POLÍTICAS PÚBLICAS PARA MEJORAR LAS HABILIDADES
Y DESTREZAS DE LOS TRABAJADORES

Tres aspectos relevantes se destacaron durante el Foro Educación para la Producción y el Empleo.

Primero que, pese al alto grado de cobertura, la baja calidad de educación en Bolivia explicaría el agudo grado de informalidad y autoempleo. En efecto, las estadísticas expuestas mostraron que más del 80% de la población es informal y que Bolivia tiene la tasa de autoempleo más alto en Latinoamérica (56%), la cual está asociada a menores ingresos de la población.

Por otra parte, desde CAINCO se observa con preocupación el hecho de que la productividad laboral en el país es la más baja de Latinoamérica, la que menos ha crecido en la región y ha limitado las posibilidades de crecimiento, pese a un contexto externo favorable. Por tanto, se destaca que para crecer más se necesita una política pública centrada en mejorar las habilidades y destrezas de los trabajadores.

Preocupa también de que en el país existe un claro desacoplamiento entre las habilidades requeridas por el sector productivo y las que poseen los trabajadores. Al respecto, en el Foro se destacó que este fenómeno se debería al bajo grado de vinculación entre el sistema educativo en sus distintas modalidades y el sector productivo.

En ese sentido, CAINCO considera que es necesario implementar políticas públicas que mejoren la calidad de la educación, requiriéndose para ello herramientas que puedan medir el desempeño de educadores y estudiantes y generar políticas específicas de generación y certificación de habilidades y destrezas de los trabajadores, a quienes beneficiaría este programa. La postergación de una reforma integral impediría crecer con mayor rapidez y reducir más la pobreza.